Una trabajadora que se desempeñaba como supervisora de cajas y tesorería para su empleador en Carahue, desde abril de 2021, fue despedida el 18 de marzo de 2026. La empresa invocó la causal de inasistencia injustificada por no presentarse a trabajar los días 14 y 15 de marzo.
Ante este hecho, la mujer presentó una demanda ante el tribunal, ya que la ausencia tenía como causa el cuidado de su hija menor de edad que estaba enferma, situación que ella informó a su jefatura.
Ante esto, la empresa reconoció la relación laboral, pero defendió la legalidad del despido, argumentando que se trató de dos días consecutivos sin asistencia. También controvirtió la remuneración utilizada para calcular las indemnizaciones y solicitó el rechazo de la demanda, informó Diario Constitucional.
El Juzgado de Letras y Garantía de Carahue revisó los antecedentes presentados, verificando que la niña fue atendida en el hospital de dicha localidad de la Región de La Araucanía los días 12 y 13 de marzo por fiebre, cefalea e infección urinaria, donde recibió tratamiento médico. Además, las conversaciones de WhatsApp que demostraban que la jefatura conocía, antes de las ausencias, la situación de salud de la hija de la trabajadora y que no concurriría durante ese fin de semana. Y la declaración de una excompañera de trabajo corroboró que el sábado 14 la niña continuaba enferma y permanecía al cuidado de su madre.
Con todos los antecedentes en mano, el tribunal determinó que el despido por parte de la empresa fue injustificado, debido a que las ausencias respondieron a una situación familiar y médica real, seria y suficientemente acreditada, por lo que la mujer deberá ser indemnizada.
Finalmente, el juzgado consideró que la relación laboral se extendió por cinco años para dichos efectos, condenando a la empresa al pago de la indemnización sustitutiva del aviso previo, indemnización por años de servicio y por el recargo legal del 80%.
