La música no es algo que solo se pueda disfrutar con los oídos, sino que también con todo el cuerpo, por eso un recinto de conciertos en Málaga (España) iniciará su nueva temporada con la implementación de poleras hápticas, pero ¿qué son?
Son prendas equipadas con sensores y electroestimuladores que simulan sensaciones físicas, las que permite que personas con discapacidad auditiva puedan disfrutar de la música y los conciertos en directo.
Esta iniciativa, desarrollada por la empresa emergente fuengiroleña Rhytmo, busca promover la cultura musical y facilitar «la accesibilidad a todas las personas, independientemente de sus capacidades físicas», explicaron desde el Ayuntamiento de Fuengirola, al sitio de Telecinco.
En su inicio, la producción de estas poleras –que tienen un costo alrededor de 300 euros ($313.296 pesos chilenos)- será de solo 20, pero la idea es ir aumentándolo, dependiendo de la demanda.
«Rhytmo es un producto que transforma la música en sensaciones físicas a través de electroestimulación creando una nueva experiencia que involucra otros sentidos y ofrece a personas que carecen de algún sentido una “experiencia inmersiva alternativa”», explicó Josema Ezquerra, primer ejecutivo de Rhytmo.
Un buen ejemplo de inclusión y accesibilidad en la música, abriendo la posibilidad de ser replicado en otras partes del mundo.
