Tras un accidente que la deja en silla de ruedas, María José Cano (Paulina Dávila) una estudiante de medicina abandona a su prometido en el altar y continúa con su vida, sin embargo, 20 años después todo eso vuelve a su presente poniéndola a prueba.
Dejando de lado los estereotipos de las Personas en Situación de Discapacidad, “Santita” muestra los claroscuros de una mujer que le cambia la vida de un momento a otro. «No busca infantilizar ni romantizar a las personas con discapacidad. Su historia nos muestra un lado mucho más complejo y profundo, en el que hay claroscuros en su personalidad», comentaron desde Los Angeles Times.
Con su propio «código ético y moral» la protagonista busca romper con las expectativas con las que viven las mujeres y más aquellas que tienen alguna discapacidad y que la sociedad espera que sean unas «santitas».
Sobre la violencia que viven las mujeres con discapacidad y cómo fue interpretar a una, Dávila declaró: «En mi caso fue un poco entender bien cómo es vivir y habitar el mundo desde este lugar y cómo entender el contexto social, político de las mujeres, específicamente con discapacidad en México. Santita vive como una situación de violencia y las mujeres con discapacidad son más propensas a vivir esta violencia. Y creo que es importante hablar de ello y abrir ese tema de conversación, que creo que sensibilizarnos con la discapacidad es un trabajo de todos y Santita abre la puerta a, por lo menos, tener preguntas y esta curiosidad».
La miniserie se encuentra disponible en Netflix.
