Este lunes se realizó una nueva edición de la gala del Museo Metropolitano de Arte, Met, de Nueva York, donde desfilaron por la alfombra roja celebridades de distintos ámbitos como el cine y la música, donde se destacó la presencia de Aariana Rose Philip, la modelo transgénero con parálisis cerebral cuadripléjica, convirtiéndose en la primera persona usuaria de silla de ruedas en participar en este hito de la industria de la moda.
Lo anterior marcó un hito en la incorporación de Personas en Situación de Discapacidad en un espacio donde históricamente se han invisibilizado, por ser cuerpos fuera de los «estándares» que impuso la moda durante décadas. Y esto no fue todo: en la exposición de este año se buscó exhibir prendas de alta costura en maniquíes diversos.
Andrew Bolton, veterano curador del Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Arte, declaró «Ahora, recorremos y recuperamos el cuerpo», consignó el portal El nuevo día.
Esta muestra busca ser la más consciente y positiva respecto al cuerpo, visibilizando aquellos que son corpulentos, que envejecen, embarazos y con discapacidad; esos que el arte ha ignorado.
La exposición recorre siglos de historia del arte emparejando objetos artísticos con prendas de moda, y plantea que no solo la moda es arte, sino que, el arte es moda.
Un subconjunto de la sección del Cuerpo Recuperado explora los que viven con discapacidad, dividido a su vez en distintos tipos: física, sensorial y cognitiva.
Entre los diseños se puede ver un maniquí basado en la atleta paralímpica, modelo y actriz Aimee Mullins, el que lleva unas botas de Alexander McQueen de aire victoriano, que en realidad son prótesis. El atuendo se acompaña de una escultura de 1965, “El amputado”, de John Gutmann.
Otra de las que participó posando para dos maniquiés fue la activista irlandesa por los derechos de las personas con discapacidad Sinéad Burke, que nació con acondroplasia. Uno viste una gabardina Burberry, recortada para ajustar el largo, e incluye parte de una manga desechada, transformada en un tocado. El otro es un vestido “Mickey and Minnie” de Vivienne Westwood y Malcolm McLaren, emparejado con una antigua estatua egipcia de un «enano» danzante.
Sin duda, esto marca un antes y después en la industria de la moda, rompiendo con estereotipos y abriendo espacio para la diversidad de cuerpos.
