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Estos son los 7 síntomas de ansiedad que indican que es hora de pedir ayuda profesional 

Es uno de los problemas de salud más frecuentes en la actualidad. 
Mujer afligida sentada en una cama
Imagen referencial

Ya es muy común oír que las personas sufren de ansiedad, ya sea por temas laborales, problemas de pareja, familiares u otros factores que no permiten descansar la mente. Y es que, desde la pandemia, la salud mental se ha convertido en un tema urgente de tratar.

¿Cómo se puede manifestar la ansiedad? Algunos de los rasgos que se presentan son la preocupación excesiva, miedo persistente, irritabilidad, fatiga y dificultad para concentrarse.

Aunque muchas personas aún creen que pueden superarlo por sí mismas, hay 7 síntomas que levantan las alertas de que es necesario pedir ayuda profesional antes de que sea tarde: 

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  • El miedo o la preocupación es diario y cuesta controlarlos: La licenciada en Psicología Ludmila Maceri explicó a Infobae que estos pensamientos automáticos parecen certezas de que un problema no se puede solucionar o algo saldrá mal. Si esto es persistente, hay que buscar una evaluación.

  • Luego de que se termina la situación que gatilló el problema, el malestar continúa: Si la tensión se mantiene por horas, días o semanas, es señal de alarma.

  • Síntomas físicos como náuseas, insomnio o falta de aire: El cuerpo siempre avisa; el doctor en Psicología y docente Flavio Calvo explicó que muchos síntomas físicos pueden aparecer incluso antes que la persona identifique la ansiedad.

  • Ansiedad que afecta el diario vivir: Si cuesta trabajar, estudiar, descansar y/o relacionarse con otras personas, se necesita ayuda. De hecho, la interferencia en la vida cotidiana es uno de los criterios para saber si necesita apoyo profesional o no.

  • Evitar lugares, conversaciones, decisiones o situaciones sociales por temor: Maceri explicó que la evitación da un alivio inmediato, pero mantiene el problema porque impide comprobar que la situación podía tolerarse.

  • Ataques de pánico o episodios de angustia intensa que parecen incontrolables: Taquicardia, sensación de ahogo, temblores, miedo intenso o la percepción de una amenaza inminente.

  • Aislamiento, consumo de sustancias y/o pensamientos de autolesión: Estar solo o sola no es malo, pero cuando ya es un mecanismo de evitación, sumado a consumo de sustancias y/o medicamentos, puede agravar el cuadro. Y ya pensar en autolesionarse requiere ayuda urgente.