La instalación del implante coclear no es el fin del tratamiento, es el inicio. Tras el procedimiento comienza una etapa de rehabilitación auditiva y seguimiento fonoaudiológico para ajustar el funcionamiento del dispositivo. Sin embargo, para muchos y en especial para los que viven fuera de Santiago, mantener estos controles implica largos traslados y acceso limitado a profesionales altamente especializados.
«Una vez activado el dispositivo, comienza una etapa de controles donde se realizan ajustes personalizados para optimizar el desempeño auditivo. En el Hospital tenemos varios pacientes de regiones, entonces nos dimos cuenta de que había un tema muy grande de desigualdad respecto a la cantidad de especialistas disponibles fuera de Santiago, las dificultades de traslado y costos asociados que tiene para las personas», explicó la fonoaudióloga Javiera Herrada.
Con ese desafío como punto de partida, el equipo de oído del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) desarrolló “Telehealth cochlear implant programming in Chile”, un estudio publicado recientemente en Medwave que evaluó la efectividad de realizar la programación del implante coclear de forma remota. Los resultados mostraron que esta modalidad logró resultados comparables a la atención presencial y fue bien valorada, tanto por usuarios como por profesionales.
La posibilidad surgió en el 2020, cuando producto de la pandemia se empezó a desarrollar la programación remota. Según comenta la fonoaudióloga, «antes de eso, las personas sí o sí tenían que venir de manera presencial para poder realizarles la calibración o el ajuste del implante coclear. Debían venir primero al mes del encendido, luego a los tres meses, a los seis meses y después cada doce». En este contexto, el equipo tuvo acceso temprano a una plataforma de programación remota y decidió evaluar si podía ofrecer resultados equivalentes al modelo tradicional.
«A nivel mundial, el mercado se divide solo en cuatro marcas de implante. En este caso, Advanced Bionics, la empresa que tenía el Estado por la Ley Ricardo Soto, desarrolló una aplicación de programación remota: “ABremote” y se nos dio la oportunidad de probarla antes de su lanzamiento. La encontramos super buena. La persona se conecta a través de la aplicación en su celular y nos hace una videollamada. Yo me conecto desde mi computador y trabajo exactamente igual a cuando hago una programación desde acá. La persona no tiene que venir y no necesita nada extra aparte de su procesador», detalló Herrada.
En Chile, la programación de implante coclear la hacen audiólogos, que pueden ser tecnólogos médicos con mención de otorrino o fonoaudiólogos, pero es aún más subespecialista porque necesitan entrenamiento en implante coclear. Eso hace que haya pocos en Chile y mucho menos en provincias fuera de Santiago.
Actualmente, el grupo ya se encuentra avanzando hacia una nueva etapa: incorporar evaluación audiológica remota que permita complementar la programación y generar seguimiento más frecuente desde el hogar.
