Como hemos explicado en otras notas, la lengua de señas es el sistema de comunicación nativa de las personas sordas o con otro grado de discapacidad auditiva.
En nuestro país son cada vez más las personas que están interesadas en aprender la LSCh; sin embargo, este interés surge de quienes tienen algún tipo de nexo con esta comunidad y/o trabajan en inclusión, pero para alguien que es ajeno a aquello, ¿por qué tendría que aprender Lengua de Señas?
Pía Vergara, instructora de LSCh de Fundación Wazú, explica que «no es solo incorporar una nueva forma de comunicarse, sino también acercarse a una comunidad, a una cultura y una manera diferente de experimentar el mundo.
Para una persona oyente, aprender lengua de señas chilena le permite ampliar sus herramientas de comunicación, además de favorecer la inclusión y relacionarse de manera más autónoma y respetuosa con personas sordas o hipoacúsicas».
En nuestro país, desde los años 90 se enseñan lenguas extranjeras como parte de las mallas curriculares, y en 2025 se implementó la asignatura obligatoria de Lengua y Cultura de los Pueblos Originarios Ancestrales, pero ¿qué pasa con la de Señas?
«Incorporar la lengua de señas desde edades tempranas permite que niñas, niños y jóvenes crezcan entendiendo que existen distintas formas de comunicarnos y que todas merecen respeto.
Además, aprender LSCh desde pequeños favorece la empatía, la inclusión y la convivencia. No se trata de aprenderla solamente cuando aparece una necesidad, sino de reconocerla como una lengua y una herramienta de comunicación que puede formar parte de nuestra educación», explica Vergara.
¿Dónde puedo tomar un curso?
Desde hace algunos años, Fundación Wazú imparte el curso de nivel básico (A1) de LSCh, el que se distingue por ser su aprendizaje práctico, cercano y aplicable a situaciones reales de comunicación. «No queremos que las personas simplemente memoricen señas, sino que comprendan cómo utilizarlas dentro de una comunicación efectiva.
También ponemos especial énfasis en aspectos que muchas veces quedan en segundo plano, como la expresión facial, el uso del espacio, la fluidez y el contexto cultural de la comunidad sorda», detalla Pía.
Agregando que «la idea es que cada nivel entregue herramientas concretas que puedas llevar a tu vida cotidiana, laboral y social», detalla su instructora.
El A1 entrega herramientas básicas para iniciar una comunicación, como presentarse, hacer preguntas sencillas, utilizar vocabulario cotidiano y desenvolverse en situaciones simples.
Para quienes estén interesados en aprender desde el nivel básico, pueden revisar todos los detalles de días, horarios y valores en el sitio https://fundacionwazu.cl/servicios-para-la-comunidad/curso-de-lengua-de-senas/.
«Si siempre has querido aprender LSCh, el nivel A1 es un excelente lugar para comenzar», finaliza Vergara.
