Un macabro caso se dio a conocer hace algunos días luego de que tres mujeres en Estados Unidos quedaran detenidas como responsables de la tortura y posterior asesinato de un niño autista de 7 años.
Según informó el medio Cactus24, el hecho quedó al descubierto luego de que Kaitlin Evans (38) llegara descalza hasta la urgencia de un centro asistencial de Oakley, en el estado de Ohio, asegurando que alguien quería matarla y que su hijo había sido secuestrado.
Tras esto, la policía llegó hasta el domicilio de Evans, en Madison Road, donde encontraron a Williams sin vida, amarrado con cinta adhesiva y metido dentro de un armario. En el sitio también estaban las dos mujeres que convivían con la madre del menor, Nessa Keaney (23) y Kirby Rankin (33), reportó ABC News 4.
El detective de la policía de Cincinnati, Kyle Smith, declaró y calificó el homicidio como uno de los peores casos que ha visto en sus más de dos décadas de trabajo. «En mis 21 años de experiencia en las fuerzas de seguridad, este es probablemente uno de los casos más inquietantes de maltrato infantil que he presenciado: golpes físicos y lesiones por impacto con objetos contundentes en la cara, el torso, la espalda y las extremidades superiores e inferiores. Lesiones por impacto en la parte posterior de la cabeza».
La abuela del niño, Gina, declaró a los medios que William era autista y tenía Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y que hace 9 meses las mujeres le habían prohibido acercarse «a punta de mentiras».
Las tres mujeres tuvieron su formalización el viernes pasado, donde declararon ser inocentes; sin embargo, el tribunal las acusó de homicidio y maltrato infantil, además les impuso una fianza de 1.1 millones de dólares a cada una, por lo que continúan bajo custodia.
