Puede sonar contraproducente que estudiantes con altas capacidades tengan dificultades en sus estudios, pero eso es más habitual de lo que se cree, sufriendo en su mayoría desmotivación, bajo rendimiento y problemas de adaptación.
Frente a esto, es que el profesor José Mencías —quien ayuda a madres, padres o cuidadores de niñas y niños con esta neurodivergencia— explicó a través de su cuenta de X cuál sería la causa principal de dicho ‘desempeño deficiente’ de estas y estos estudiantes.
El sistema educativo debería adaptarse a las necesidades de cada estudiante y no al revés, como suele ser común en la mayoría de los países.
Mencías critica cómo la educación se dedica a pasar de niveles a niñas, niños y adolescentes sin resguardar que haya un aprendizaje real. «Un alumno que saca un 10 en un examen memorizando la noche anterior y lo olvida a los tres días NO ha aprendido. Lo único que ha aprendido es a ganar al sistema», escribe este profesor.
Aunque Mencías es profesor en Canarias (España), su análisis sirve para cualquier país donde prime la educación lineal basada en las calificaciones más que en objetivos de aprendizaje integral.
Finalmente, Mencías abre la puerta a potenciar la curiosidad y el interés social de niñas y niños, brindando mayor motivación al momento de enfrentarse a los estudios. «Dejemos de preguntar a los niños «¿Qué quieres ser de mayor?» y empecemos a preguntarles «¿Qué problema del mundo te gustaría resolver?». Yo lo he hecho en clase y el resultado es increíble».
