Es bastante común ver en espacios de uso preferencial de personas con discapacidad o de accesibilidad universal a una persona en silla de ruedas.
La creación de esa simbología se remonta a 1968, luego de que la diseñadora Susanne Koefoed ganara un concurso de Rehabilitation International; dicha imagen fue actualizada poco tiempo después, ya que la original no tenía cabeza, así que Karl Montan se la agregó.
Durante años, ese símbolo se vio en distintas partes alrededor del mundo (incluso hasta hoy), sin embargo, llegado el 2010, The Accessible Icon Project puso en el papel lo que muchas personas comentaban: ¿Por qué la persona con discapacidad sale estática?
Así es como nació el nuevo ícono que da la sensación de movimiento, ya que la figura sale inclinada hacia adelante y sus manos hacia atrás, listas para mover las ruedas de la silla. Esta imagen ya le quitaba el estigma de “no acción” de las personas en situación de discapacidad.
Llegado el año 2015, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) propuso un símbolo de accesibilidad más inclusivo y que no se limitara a un solo tipo de discapacidad.
La nueva simbología es una persona con los brazos abiertos sobre un círculo y donde cada extremidad representa espacio, comunicación, objetos y servicios.
Según la noticia difundida en la web de las Naciones Unidas dedicada a la accesibilidad, el diseño del logo es un símbolo neutral e imparcial. Presenta una abstracción de una figura humana con los brazos abiertos dentro de un círculo, simbolizando la inclusión para todas las personas. Los promotores del cambio enfatizan que este nuevo símbolo pone un fuerte énfasis en la inclusión y en la accesibilidad, enfocándose en la capacidad y autonomía de las personas.
Aunque ya han pasado 11 años de su anuncio, y en 2023 comenzó su implementación oficial, todavía no es muy común verlo en países como Chile, sobre todo en espacios físicos.
Por eso, desde la ONU llaman a que entre todas las personas vayamos realizando este cambio de paradigma y compartamos el símbolo. De esta manera, ninguna persona en situación de discapacidad queda fuera de exigir su derecho a la accesibilidad universal.
