Para quienes han asistido a terapia psicológica, seguro se han preguntado más de alguna vez por qué las sesiones duran 45 minutos ¿cómo en tan pocos minutos puede lograr entender todo lo que debo decir?
Seguro que cada sesión se pasa muy rápida, sin embargo, el tiempo no es una decisión arbitraria de tu terapeuta, sino que tiene un trasfondo muy importante y basado en un convenio internacional heredado del psicoanálisis clásico.
En el sitio Sanarai explican que algunos factores que influyen en la duración y frecuencia de las sesiones de terapia son:
- El formato de la terapia (terapia individual, terapia de pareja, terapia familiar o grupal).
- El método del profesional
- Las características del caso
- La comorbilidad del paciente
El establecimiento de límite de tiempo de cada sesión (45 a 60 minutos) tiene diversos beneficios, tanto para el paciente como para el profesional, entre los que se encuentran:
Mejor logística
Entre 45 y 60 minutos permite, por un lado, no interrumpir tanto tiempo del día del paciente, además le da tiempo a la o el terapeuta revisar los documentos de cada sesión y tomar un descanso entre una atención y otra.
Evita sobreexposición a emociones dolorosas
Debido a la naturaleza personal y emocional de la terapia psicológica, muchas personas pueden sentir que es muy abrumador hablar sobre su problema psicológico por más de una hora, por lo que se prefiere utilizar un método de terapia breve.
También se puede crear límites psicológicos en la relación terapéutica, lo que le permite al psicólogo tener una perspectiva fresca y mantenerse objetivo sin adentrarse mucho en la vida de su paciente, detallan en el portal especializado.
Ayuda a procesar lo aprendido
Para mejores resultados de la sesión de terapia, se tiene que reflexionar, analizar e internalizar lo que se habló. En una sesión de mayor duración se cubriría más información, pero el paciente no podría procesar ni beneficiarse de todo lo que se habló.
En caso de requerir más tiempo con el terapeuta, puede que este sugiera aumentar la frecuencia y cantidad de sesiones en vez de incrementar la duración de estas.
Permite tener el enfoque adecuado en las sesiones
El enfoque de una sesión de terapia psicológica es desarrollar perspectivas y habilidades para afrontar nuestros problemas y discutir cómo vamos a implementar estas actividades en la vida diaria. terapia psicológica
Una sesión breve es mejor para concentrarse en este enfoque, en vez de intentar hablar de la mayor cantidad de problemas posibles en una sola sesión.
Ahora que ya sabes por qué la sesión no debe prolongarse más quizás podrás ver cómo enfocar el planteamiento de tus necesidades y poder hablarlo con tu psicóloga o psicólogo.
