Un grupo de Investigadores de Ciberpsicología de la Universidad Internacional de La Rioja, Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Universidad de Valencia (UV) contó con la participación de 1.905 estudiantes – entre 11 y 14 años- de 26 centros educativos españoles.
En el estudio se constató la aparición de un nuevo fenómeno que está afectando a dicho grupo etaria: la AIlesspgobia o AI- lessphobia, «el miedo o la respuesta de ansiedad ante no tener acceso a herramientas de inteligencia artificial generativa para realizar tareas educativas», se explica el sitio de UNIR.
La investigación evidencia la presencia de la Inteligencia Artificial (IA) generativa (la que crea contenidos originales en respuesta a las indicaciones o peticiones del usuario) en el sistema educativo, lo que va en aumento lo que potencia la aparición de la AI-lessphobia, no solo por su uso un uso intensivo sino a una respuesta ansiosa ante la ausencia de herramientas que pueden afectar a la percepción de la propia competencia académica de las y los estudiantes.
Para medir este fenómeno el equipo adaptó y validó una escala específica al contexto español. Los resultados muestran que el 64,4% de los adolescentes ha utilizado alguna vez aplicaciones o páginas web con IA y que, entre quienes la han usado, el 70,4% la había empleado para hacer deberes o estudiar. Además, el 4,7% (aproximadamente 1 de cada 20 alumnos) ya se sitúa en una franja de riesgo de comportamiento problemático.
«Este estudio no diagnostica una adicción a la inteligencia artificial generativa, sino que valida una herramienta para detectar malestar y falta de confianza académica cuando el alumnado percibe que no puede recurrir a ella en tareas educativas», explica Joaquín González Cabrera, investigador principal del proyecto.
El análisis desglosa en qué emplean los adolescentes la IA, confirmando que el entorno escolar es uno de los principales motores de uso. La actividad predominante es la búsqueda de información para trabajos en clase, utilizada por el 66,8% de quienes habían usado IA. Además, un 32,5% recurre a ella para resolver dudas académicas.
Más allá del aula, las y los adolescentes dan otros usos a estas herramientas, aunque con menor frecuencia, como buscar información sobre temas de salud (36,0%), el ocio (14,4%), la resolución de problemas técnicos (11,8%) y el apoyo en la toma de decisiones (8,3%).
El riesgo identificado aparece cuando estas herramientas dejan de ser un apoyo y pasan a percibirse como un recurso necesario para estudiar o completar tareas. En este sentido, los investigadores advierten de la importancia de acompañar educativamente el uso de la IA generativa para que no debilite habilidades como la autonomía, el pensamiento crítico o la confianza en la propia capacidad académica.
