La Inteligencia Artificial (IA) es una tecnología que aún genera cierto debate entre los usuarios; hay quienes la utilizan sin complicación, otros la evitan por temor o desagrado y están quienes ya la ocupan porque no les quedó de otra. El caso es que llegó y no pretende irse, por eso especialistas explican que son diversos los beneficios que pueden brindar, y en especial en determinados grupos de la sociedad, como es el caso de las personas con discapacidad visual.
Al respecto, la Universidad de Almería (UAL) y el Grupo Social de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) han querido reivindicar el uso de la IA no solo como una herramienta tecnológica, sino también como una impulsora de la autonomía y el desarrollo personal de quienes viven con este tipo de discapacidad.
Be My Eyes, Seeing AI y ChatGPT, son algunas de las aplicaciones que incorporan la IA y que pueden facilitar la vida de personas ciegas o de baja visión. “Hablar hoy de Inteligencia Artificial es hablar de innovación, de transformación y de futuro. Pero hablar de ella desde la inclusión es, sobre todo, hablar de derechos, de accesibilidad, de autonomía personal y de igualdad de oportunidades”, declaró la vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social de la Universidad de Almería, Maribel Ramírez, consignó el portal Tododisca.
Frente a esto, desde ambas entidades enfatizan que la IA no solo debería considerarse un avance social, sino también, una herramienta de servicio, la que permite acortar brechas en la vida de las personas con discapacidad visual. Agregando que, con el uso correcto, permitirá la “participación plena y autónoma en los distintos ámbitos de la vida académica, social y cotidiana” de la comunidad de Personas en Situación de Discapacidad.
