La llegada de nuevas tecnologías, como es el caso de la Inteligencia Artificial, puede ser una herramienta de ayuda para algunas neurodivergencias, en temas de comunicación, laborales, por nombrar algunas, pero cada condición es un “mundo propio”; lo que puede ser de ayuda para algunos, para otros puede ser un gran riesgo, como es el caso de quienes tienen Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).
Considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las 10 condiciones más incapacitantes, quienes viven con ella “tienen pensamientos incontrolables y recurrentes (obsesiones), conductas repetitivas (compulsiones) o ambas», explica el sitio de la institución.
Aunque los síntomas pueden iniciar en cualquier ciclo de la vida, se suelen desencadenar en la niñez tardía y la adultez temprana. Y, el diagnóstico se realiza –en su mayoría- cuando las personas son adultas jóvenes.
Con la llegada de las nuevas tecnologías, profesionales de diversas áreas han comenzado a investigar cómo es el impacto en pacientes, poniendo principal atención en quienes tienen TOC. ¿Por qué? Agustín Dellepiane, especialista en nuevas tecnologías, lo explicó en entrevista con La Nación: “Las interfaces están diseñadas para sostener la atención y fomentar la repetición. Eso coincide peligrosamente con la lógica del TOC. El uso de inteligencia artificial como regulador emocional puede reforzar dependencia y validar sesgos obsesivos”, detalló.
Las herramientas digitales aceleran todo aquello que en el TOC ya es excesivo: verificación, repetición y urgencia. “Parte del tratamiento es aprender a dosificar pantallas”, declaró la psicóloga Camila Steigmeier, del Centro TOC Argentino.
Sobre si el uso de las tecnologías – como la IA y redes sociales- pueden generar el trastorno, Pilar Velasco, psicóloga infantil y terapeuta familiar, detalló que no es así, pero sí puede intensificarlo. “Los algoritmos refuerzan obsesiones —afirma—. La lógica de buscar y encontrar alimenta la repetición”.
Tras esto, hay una explicación: “Las plataformas digitales generan picos de dopamina que producen alivio inmediato. Ese alivio no resuelve la causa de la ansiedad. En pacientes con TOC, puede reforzar circuitos neuronales ligados a la compulsión”, detalló Fabricio Ballarini, investigador en neurociencia.
Finalmente, todos coinciden que estas herramientas no “producen” el TOC, sin embargo “la tecnología lo moldea”, por eso es importante evaluar el uso que se le da.
