Tras 6 años, finalmente el 29° Juzgado Civil de Santiago condenó al Hospital Félix Bulnes a pagar $850 millones a la familia de Óscar Walter Díaz, un hombre de 38 años que tenía síndrome de Down e ingresó al recinto durante la pandemia.
Según detalla un reportaje de Canal 13, la víctima recibió una atención negligente y trato discriminatorio de parte del personal de salud frente a su condición.
Según se explica en el reportaje, el hombre ingresó en ambulancia donde fue categorizado en nivel C3 (urgencia moderada con una espera de aproximadamente 30 minutos), sin embargo, sus parámetros eran graves requiriendo una atención C2 (emergencia de alta complejidad).
A lo anterior se suma, que, al no haber camas disponibles, lo dejaron durante 5 días en un box, donde se registraron solo 2 revisiones médicas, situación que empeoró su salud.
Al quinto día su estado empeoró y debido a su desesperación por asfixia, se quitaba la mascarilla, por lo que el personal lo amarró de manos como forma de “contención”.
Aunque el protocolo de crisis sugería una intubación, mantuvieron una “ventilación mecánica no invasiva”, según se registró en su ficha; sin ser monitoreado nuevamente.
Finalmente, durante un control rutinario, una técnico en enfermería constató su fallecimiento. La profesional alertó que estaba “sin signos vitales, pálido, frío y con la lengua afuera”.
La sentencia señala que «Ni la pandemia ni las circunstancias extraordinarias de la época pueden ser utilizadas como una justificación ad hoc para encubrir la desatención institucional y el trato inhumano infligido al paciente».
Además, el fallo recalca el recinto tuvo un «actuar negligente y discriminatorio» y que la víctima fue sometida a un trato «profundamente indigno».
