Variados son los casos de personas que estudian a la universidad y a la vez cumplen el rol de cuidadoras de alguien en situación de discapacidad y/o menores de 7 años, lo que requiere adaptaciones para no llegar a la deserción.
Es por ello, que el pasado 2 de marzo empezó a regir para todas las Universidades, Institutos Profesionales (IP) y Centros de Formación Técnica (CFT), la normativa que los mandata a contar con un protocolo de flexibilidad académica.
Según detallo el sitio Hub Incluye, las instituciones deberán ofrecer mecanismos de recuperación para evaluaciones, ajustes en los porcentajes de asistencia sin pérdida de becas o gratuidad y la inscripción de asignaturas factible según su disponibilidad horaria.
Los reglamentos deben estar disponibles en las plataformas estudiantiles, para que sean revisados para quienes lo necesiten.
Desde la Superintendencia de Educación Superior habilitó el sitio https://www.sesuperior.cl/es_cl/ para denuncias, ya que las instituciones de educación superior que no hayan creado sus unidades de acompañamiento o nieguen los ajustes razonables a estudiantes acreditados en el Registro Social de Hogares o través de de la credencial de discapacidad de la persona a cargo, serán sancionadas.
