El Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad (TDAH) considera entre sus criterios diagnóstico, dificultades para concentrarse, para completar tareas, cambios de humor, impaciencia y dificultades para mantener las relaciones. Sin embargo, un nuevo estudio reveló algo que podría cambiar esto.
Conocidos son los tres tipos ya existentes: inatento, hiperactivo / impulsivo, y combinados, surgiendo un cuarto tipo: el con desregulación emocional.
Según informó The Washington Post, la investigación- publicada en JAMA Psychiatry– analizó 1.154 escáneres cerebrales de niñas, niños y adolescentes, identificando en algunos de ellos 45 áreas anormales con alteraciones extensas en la corteza prefrontal medial y el globo pálido, regiones vinculadas al control emocional y la motivación.
Al respecto Paul Rosen, director de la Clínica de Evaluación Rápida del TDAH del Norton Children’s Medical Group en Louisville, explicó que «son básicamente volcanes a punto de estallar. Cuando las cosas salen mal, explotan. Son niños que pueden tener rabietas de una hora, tirar cosas, golpearlas y romperlas».
El profesional explica que estos casos necesitan intervenciones más intensas, presentando con frecuencia diagnósticos de ansiedad o depresión y no siempre responden igual a los tratamientos.
Por su parte F. Xavier Castellanos, neurocientífico de la Universidad de Nueva York que participó en el grupo de trabajo del DSM-5, esta evidencia podría estar marcando un punto de inflexión. «Esta idea lleva circulando unos 20 años, pero cada vez cobra más credibilidad. Y la ciencia ha llegado a un punto en el que parece que estamos ante algo real», expresó.
