Publicidad ver la emrpesa resiter Auspicia: Resiter
Cultura

El arte como herramienta de inclusión y terapia para Personas en Situación de Discapacidad

Dependiendo del tipo de discapacidad, son los beneficios que existen respecto a la salud; mientras que la inclusión se logra con todas.
Persona con discapacidad física tomando un pincel que le está pasando una mujer y junto a ellos diversas pinturas en la mesa
Imagen referencial

El arte, en cualquiera de sus manifestaciones, tiene diversos beneficios para quienes lo desarrollan, ya que son las emociones en su máxima expresión, pudiendo liberar cargas y/o manifestar cosas que a veces son difíciles de demostrar. Pero también cumplen un rol social, como es en el caso de la inclusión de personas con discapacidad. 

En Centro especial de empleo APTA, de España, explica en su sitio web cómo las distintas artes impactan en la vida de jóvenes en situación de discapacidad en diversas áreas de sus vidas. 

La primera de ellas es en su confianza y autoconocimiento, esto debido a que estas disciplinas son formas de expresión – que algunos casos pueden presentar dificultades- y a través del arte desarrollan habilidades psicosociales y pensamientos creativa, debido a que explorar talentos que no sabían que tenían. 

Publicidad visita la empresa resiter Auspicia: Fundación Wazú

Otro beneficio es la mejora de las habilidades cognitivas y motoras. Con la incorporación de herramientas artísticas, se fomenta un enfoque a las particularidades de cada persona, lo que permite trabajar de manera personalizada.  

Potenciar la autonomía es algo que también se logra a través de alguna disciplina artística, porque aun cuando algunas implican una labor colectiva –como el teatro o la música- se requiere que la persona con discapacidad viva el proceso creativo de manera individual, sin intervención, permitiendo tomar sus propias decisiones sobre cómo se quiere expresar.  

 

El rol social de las artes en la inclusión 

Las artes cada vez han tomado un mayor rol social, principalmente, en la inclusión. “El arte, además de su poder terapéutico, ofrece a las personas con discapacidad una vía para expresar de manera interna y pública sus luchas, alegrías, miedos, sueños y la representación de una realidad, abriendo nuevas formas de identidad y visibilidad”, manifestó Rosario Martínez Provoste, Gestora Cultural, en una columna publicada en El Mostrador.  

A través de distintas expresiones, se ha visibilizado lo que por muchos años se “guardó bajo la alfombra” por quienes no vivían con alguna discapacidad o no tenían a nadie en su entorno. Además de dejar en evidencia las pocas y capacitistas políticas públicas que existían hace años atrás.  

De esta manera, se ha fomentado el denominado “arte inclusivo” donde organizaciones e instituciones artísticas han replanteado sus espacios para que el acceso del arte sea para todas las personas, sin importa su condición.  

Para Martínez “el arte, en su esencia, crece y se enriquece con la diversidad, transformando tanto a quienes lo crean como a quienes lo experimentan. Las barreras solo persisten si las dejamos estar y, en este sentido, la inclusión en el arte nos invita a derribarlas para construir una sociedad más empática y representativa”.  

Sin duda, sean como herramienta terapéutica o manifestación social, las artes son esenciales para el desarrollo de quienes viven en alguna situación de discapacidad.