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Internacional

México: Recién nacidos con discapacidad permanente pueden recibir pensión universal que se extendería hasta los 64 años 

Este apoyo estatal no funciona como una pensión laboral tradicional de retiro. 
Mano de recién nacido y dinero mexicano
Imágenes referenciales

En México, la pensión para las personas con discapacidad está establecida en la Constitución como una responsabilidad compartida entre el Gobierno central y los gobiernos estatales.

Niñas, niños, adolescentes y jóvenes desde los 0 hasta los 29 años que tienen discapacidad permanente pueden recibir esta ayuda estatal sin importar en qué zona vivan. 

Según informa El Cronista, desde los 30 años, la pensión se mantiene de carácter universal en los estados que firmaron un convenio con el Gobierno de México, siendo en la actualidad 24.

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En tanto, en Aguascalientes, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León y Querétaro, el apoyo económico se entrega de los 0 a los 29 años; por ende, un recién nacido que tenga un diagnóstico de discapacidad permanente es beneficiario. 

Y entre los 30 y los 64 años, la pensión va dirigida exclusivamente a quienes viven en municipios o localidades indígenas, afromexicanas o con un alto o muy alto grado de marginación.

¿Y en qué se diferencia con la que se entrega en Chile?

  • En México es de carácter universal desde los 0 hasta los 64 años, mientras que en Chile es un subsidio que se otorga solo hasta los 18 años. Luego pasa a otro sistema, como la Pensión Básica Solidaria de Invalidez para mayores de 18 años.

  • En México se entrega un monto de 3300 pesos mexicanos (176.329 pesos chilenos) cada dos meses. En Chile son 125.138 pesos chilenos mensuales que se reajustan cada febrero según la variación del IPC.

  • En México no se solicita un porcentaje específico de discapacidad, solo que sea permanente, y el criterio socioeconómico es amplio y varía según la zona (en algunas es universal). En Chile debe certificarse una discapacidad mental, física o sensorial severa o profunda (de al menos un 50%) y pertenecer al 60% más vulnerable en el Registro Social de Hogares (RSH).