«Reconociendo la importancia del acceso a la información, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 28 de septiembre como el Día Internacional del Acceso Universal a la Información (DIAUI) a nivel de las Naciones Unidas en octubre de 2019», detalla el sitio de la organización, pero ¿qué busca promover?
Esta conmemoración tiene por objetivo promover el derecho fundamental de que todas las personas puedan buscar, recibir y difundir información.
Este derecho es parte integral de la libertad de expresión, donde los medios de comunicación cumplen un rol fundamental, pero ¿existe realmente esa accesibilidad universal a la información?
Aquí es donde entra el tema de la accesibilidad universal de la información para personas en situación de discapacidad.
Cada vez es más habitual tener intérpretes en lengua de señas o textos alternativos en espacios televisivos, internet y actividades presenciales. Lo que ocurre en menor medida respecto al braille o documentos con lectura fácil.
Hay países que están poniendo su foco en crear espacios totalmente inclusivos, como pasa en España y la corporación RTVE, pero este es uno. ¿Qué pasa con el resto del mundo?
Hay intentos, pero escasos. Ahí es donde, como medios de comunicación, debemos hacernos la autocrítica: ¿qué podemos hacer para mejorar o cambiar esto? El acceso a la información es un derecho del que pocos hablan y le toman el peso real, siendo cada 28 de septiembre el día en que podemos generar reflexión sobre aquello y los pasos que aún faltan por dar.
¿Y qué dice la UNESCO en la actualidad?
En la nueva estrategia 2026-2030 para la inclusión de la discapacidad, la organización impulsa medidas tales como:
- Obligación de formato accesibles en los medios de comunicación
- Tecnologías digitales e Inteligencia Artificial con diseño universal
- Fortalecer los sistemas de información y datos de calidad
- Llaman a los gobiernos e instituciones a adaptar y distribuir Recursos Educativos Abiertos (REA) para que nadie quede fuera en el acceso al mundo del conocimiento
