Nacida en Costa Rica, los padres de Luisana Calderón decidieron no establecerle límites anticipados solo por su condición, y fue así como a sus 21 años logró presentar su primera exposición en Madrid.
Tras mostrar un interés genuino en el arte de las imágenes, Luisana les dijo a sus padres que quería estudiar en el extranjero; por eso, tras graduarse de fotógrafa, tomó sus maletas y partió a España con el objetivo de perfeccionarse.
Establecida en Madrid, la joven recibe una formación diseñada en potenciar sus habilidades, abordando técnicas de iluminación, edición y comunicación audiovisual.
Aunque declara que no fue nada fácil llegar a Europa, esto le permitió presentar su primera exposición en la capital española. «Fue difícil por estar lejos de mis padres, mis amigos y mi país; pero creo en mí, confío en mí y estoy orgullosa de mí», consignó SWI.
Sus próximos pasos son volver a Costa Rica ya con una cartera de clientes propia, abrir su propio estudio e idealmente poder enseñar a otras personas sobre el arte de la fotografía.
