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Internacional

Colombia: ONU implementa acciones para cambiar las vidas de mujeres con discapacidad y personas cuidadoras

La iniciativa se enmarca en el proyecto "Cuidados no remunerados, discapacidad y enfoque de género transformador".
Mujer cuidadora junto a otra en silla de ruedas
Créditos: ONU Mujeres

Según datos de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia cerca de 3 millones de personas viven con discapacidad y más de la mitad son mujeres, sumado a aquella que cumplen la labor de cuidadoras. 

En este contexto es que ONU Mujeres desarrolló, en el marco del proyecto «Cuidados no remunerados, discapacidad y enfoque de género transformador», realizaron una estrategia con dos líneas de acción: un proceso de formación para lideresas con discapacidad en el ámbito nacional y un proyecto piloto de servicios de cuidado y apoyo en el barrio El Rubí, en Villavicencio. 

En Colombia existe, desde 2023, la Red Nacional de Mujeres con Discapacidad, un espacio que conecta a lideresas con discapacidad de distintas regiones del país. Con el propósito de fortalecer su liderazgo y participación en la formulación de políticas públicas territoriales y de sistemas integrales de cuidado y apoyo, el proyecto desarrolló un proceso pedagógico de formación de formadoras, dirigido prioritariamente a integrantes de la Red. Este proceso fortaleció las capacidades de más de 40 mujeres con discapacidad para incidir en los sistemas locales de cuidado y apoyo.   

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El l barrio El Rubí, en Villavicencio, ha acogido a numerosas víctimas del conflicto armado, entre ellas, personas que adquirieron una discapacidad como consecuencia de la violencia. En este territorio se desarrolló un piloto que partió de un diagnóstico sobre las necesidades de apoyo de la población con discapacidad del sector, sobre el tiempo que las personas que brindan estos apoyos destinan a dichas labores y la percepción que las personas con discapacidad tienen de su propia de autonomía. 

A partir de ese diagnóstico, más de 70 personas con discapacidad —de las cuales 34 eran mujeres— y personas cuidadoras fortalecieron sus conocimientos sobre los derechos de las personas con discapacidad, los sistemas de cuidado y apoyo y la participación e incidencia a través de una escuela comunitaria. 

El proyecto piloto concluyó con la entrega de una canasta de servicios a 32 personas con discapacidad —25 mujeres y 7 hombres—, con el objetivo de aumentar su autonomía, promover su vida independiente y reducir la cantidad de tiempo durante el cual requieren apoyo y cuidado no remunerado. La canasta incluyó ayudas técnicas y tecnológicas, servicios de apoyo y acciones de coordinación con la administración local para el restablecimiento de derechos vulnerados en los ámbitos de la salud y la educación. 

Para ONU Mujeres, el trabajo realizado representa un paso hacia una sociedad en la que el cuidado sea un bien público, un trabajo reconocido y esencial y un eje de economías más prósperas, sostenibles y justas. Esto requiere que los derechos de las mujeres con discapacidad y de las personas cuidadoras sigan ocupando un lugar central en las políticas de igualdad.