Como diría Nico Massú «¡Nada es imposible!» y es que ahora las personas usuarias en silla de ruedas también pueden aprender y practicar un deporte de alta exigencia física: skateboarding.
Sí, como leyeron. La idea la tuvo el instructor australiano Jessie Noonan, quien creó un sistema de chasis que permite estabilizar el cuerpo y dar seguridad a usuarios en silla de ruedas para que se suban a una tabla.
Para desplazarse, las personas se posicionan en la estructura metálica que está acoplada a un skate. Unas correas sujetan el cuerpo- tanto en la parte superior como inferior- y proporcionan estabilidad.
La iniciativa, que nació para ayudar a una niña en silla de ruedas para que participara en clases junto a su hermano y amigos, ya ha permitido en 8 años que personas en situación de discapacidad física aprendan a patinar gracias a esta tecnología de asistencia.
