Este 2026 se cumplió el sueño de muchas personas: volvió Malcolm con su elenco original –casi casi- completo, en una miniserie que según el mismo Frankie Muniz ya sería el cierre de esta emblemática comedia de situaciones.
Era por allá el 2000 – mientras muchos amantes de las teorías conspirativas estaban escondidos pensando que se acabaría el mundo- salía al aire la serie “Malcolm in the Middle» (Malcolm, el de al medio), una serie que contaba en su capítulo piloto cómo era la vida de un niño “aparentemente normal” que tenía 3 hermanos y unos padres excéntricos. Una familia caótica a vista de todo su entorno, con sus propios códigos y costumbres.
Ahora viéndola en retrospectiva podemos darnos cuenta de algo que es evidente, pero que a principios de la era no era hablado: una familia neurodivergente.
Aunque en ninguna parte se confirma (y seguro nunca pasará) quizá su creador, Linwood Boomer, evidenció el día a día a habitual de un clan donde la mayoría vive con una –o más- neurodivergencias, por eso para ellos nada era extraño, poco habitual, pero para los demás eran “los bichos raros” del vecindario.
La psicóloga Natalia Ojeda en su cuenta @psnatyojeda hizo un buen perfil de cada integrante de esta familia, que podría validar la teoría.
Hal: en este padre “extremadamente sensible e intenso” se observan características frecuentes del Trastorno de Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH), como: creatividad, hiperfoco, impulsividad, desafíos en la autorregulación y funciones ejecutivas.
Francis: el mayor de los hijos también presenta rasgos de TDAH, pero con desafíos en la atención e hiperactividad.
Reese: el “más difícil” tampoco se salvaría del TDAH, pero sus desafíos estarían más relacionadas a la hiperactividad e impulsividad
Malcolm: es claro que lo que en los 2000 se le denominada “genio” en la actualidad son Altas Capacidades, pero no exento de contar con rasgos autistas y TDAH.
Dewey: el pequeño observador también presenta rasgos TDAH, pero más similar a Malcolm: comunicación directa, intereses profundos, formas diferentes de relacionarse y de percibir el mundo.
Lois: la matriarca cumple el típico rol de cuidadora. En esos años se veía como la madre histérica, pero ¿cómo no serlo siendo la responsable de la carga mental de la familia? Ella está en un estado permanente de alerta, una regulación emocional exigida al límite ya que de ella dependía la estabilidad emocional y síntoma de estrés crónico como consecuencia.
Como pueden ver, lo que antes parecía un caos, es el reflejo de una realidad de muchas familias neurodivergentes. Condiciones que son hereditarias, y que en “Malcolm in the Middle: La vida sigue siendo injusta” también podemos ver en los integrantes familiares que antes eran bebés o ni siquiera existían.
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