Entre 5%y 10% de la población mundial sería disléxica y, a diferencia del Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad (TDAH) o el autismo, en esta condición la prevalencia entre mujeres y hombres es bastante equitativa, según explica el sitio Neurodivergentes.com
Con el surgimiento de los paradigmas de la neurodivergencia y lo neuroafirmativo, se ha logrado hablar mucho de diversas condiciones que se encuentran bajo ese “paraguas”, sin embargo, hay algunas que han quedado relegadas – tal vez por ignorancia- como es el caso de la dislexia.
Esta neurodivergencia (sí, porque el autismo, el TDAH o la bipolaridad no son las únicas) en la definición más actualizada se menciona como “una dificultad de aprendizaje que afecta la forma en que el cerebro procesa el lenguaje escrito”, detalla el sitio Cleveland Clinic
Además, investigaciones han demostrado que la dislexia no se asocia a una disminución de inteligencia. De hecho, se ha comprobado que muchas personas que tienen esta condición son muy creativas y piensan rápidamente, declara Thomas Preston, director de neuropsicología del hospital universitario Stony Brook Medicine, a The New York Times.
A pesar de lo anterior, parece que aún no todos los entienden: en marzo de este año el presidente de Estados Unidos, Donald Trump atacó a Gavin Newsom, gobernador de California, por tener esta condición.
En la ocasión, el mandatario declaró que el probable candidato presidencial demócrata, no era apto para el cargo porque es disléxico y lo calificó de “persona de bajo cociente intelectual”.
Y eso no fue todo: “Sinceramente, estoy a favor de las personas con problemas de aprendizaje, pero no si son mi presidente. Todo en él es tonto”, manifestó en dicha oportunidad.
Desafíos y diagnóstico
A pesar de que las primeras señales suelen verse en la escuela -por la dificultad de lectura, la mala pronunciación de palabras y/o desarrollar problemas matemáticos basados en palabras- no siempre se diagnostica en la infancia.
Para un adecuado tratamiento, especialistas señalan que es importante prestar atención a niñas y niños para un diagnóstico temprano. Algunos signos son:
- Confundir direcciones, como izquierda y derecha
- Me siento más desafiado por los problemas matemáticos basados en palabras.
- Me resulta difícil aprender otro idioma.
- Tengo problemas para recordar el orden (como qué letra sigue a la K en el alfabeto).
- Mezclar letras (como leer bat como tab)
- Lee despacio
- Escribe las palabras como suenan (por ejemplo, “sed” en lugar de “said”).
- Comprendo fácilmente las palabras habladas, pero tengo dificultades con las escritas.
Cuando son pequeños, también pueden presentar cuadros de angustia/o agresividad, además de mermar la autoestima debido a que suelen ser víctimas de burlas por parte de sus pares.
Respecto a las causas, el sitio de Cleveland Clinic menciona que «se produce cuando las partes del cerebro que procesan el lenguaje se desarrollan o funcionan de forma ligeramente diferente. Estas áreas te ayudan a reconocer sonidos, asociarlos con letras y comprender palabras”.
Además, se señala que existen dos tipos de dislexia: la del desarrollo (hereditaria) y adquirida (después de alguna enfermedad o lesión). Y tres subcategorías según como afecta las habilidades de lectura: dislexia fonológica (dificultad para pronunciar o descomponer palabras nuevas; dislexia superficial (dificultad para reconocer palabras completas, especialmente aquellas que no se escriben como suenan); y dislexia mixta o doble déficit (una combinación de ambos tipos de dificultades de lectura).
Si sospechas que podrías tener esta condición o conoces a alguien, siempre se recomiendan una evaluación multidisciplinaria con psicopedagogía y neurología y así saber los pasos correctos a seguir.
