El tema de la migración está cada vez más presente en la agenda, ya que son millones las personas que buscan oportunidades o asilo en países que no son de origen, lo que nunca es fácil, pero ¿qué pasa con quienes, además, viven con alguna discapacidad?
Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1 millón de personas en el mundo viven en situación de discapacidad, lo que equivale a un 15% de la población. En tanto, cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) –hasta mediados del 2024- estimaban que 304 millones de personas eran migrantes internacionales.
Estos números, sin duda, no dejan indiferente a nadie, a pesar de ello no existe la interseccionalidad de cuántos de las personas en situación de migración viven con alguna discapacidad.
La investigadora Isabel Gil Everaert presentó en 2025 el estudio “Discapacidad y Migración: Procesos de inclusión laboral de personas migrantes venezolanas con discapacidad — en Chile y Argentina». Por medio de entrevistas en profundidad a 31 participantes se pudo conocer más sobre los desafíos que han tenido que enfrentar al ser extranjeros con discapacidad.
Entre las principales respuestas que se pudieron encontrar en este estudio están, que su discapacidad fue la principal razón para migrar, lo que les implicó un alto nivel de planificación. 87% de los entrevistados evaluaron las redes de apoyo y familiares en los países de destino. En tanto, el 68% se preparó para los temas legales.
Otro punto relevante es que el 34% declaró que su discapacidad se agravó debido al cambio de país; por una parte, por la falta de atención médica (por no contar con la documentación) como también el estrés o dificultades de desplazamiento.
La obtención del reconocimiento oficial de su situación de discapacidad también figura entre los desafíos que debieron enfrentar las y los migrantes. Mientras en Argentina 9 de cada 10 lo había conseguido, en Chile, el 57% pudo regularizar su situación.
Por último, la inclusión laboral presentó cifras relevantes: a pesar de que el 84% de las y los entrevistados contaban con experiencia sólida y formación profesional, el 68% tuvo problemas para encontrar trabajo.
Por otra parte, el 78% se enfrentó a barreras de accesibilidad en los espacios de trabajo y 64% con falta de tecnología de asistencia. Respecto a las leyes de inclusión laboral, el 79% las percibe como una obligación que las empresas buscar cumplir superficialmente y no efectivamente en los lugares de trabajo.
Falta de información sobre migración y discapacidad
Si bien el estudio entregó datos relevantes como primer barómetro, el alcance de la muestra y la metodología no logra una afirmación estadística para extraer conclusiones aplicables a una población más amplia.
A pesar de lo anterior, puede servir como la “puerta de entrada” para futuras investigaciones que permitan crear políticas públicas al respecto.
