En el verano recién pasado fueron muchas las zonas del país que se vieron afectadas por los incendios forestales, siendo la Región del Bíobío una de ellas.
A dos meses de la catástrofe, familias damnificadas de Lirquén siguen durmiendo en carpas, lo que es aún más complejo debido a la llegada del frío y las lluvias que han caído en la comuna.
Son varias las historias que existen, pero la de Fernando Sánchez tiene un “adicional”: vive con su hijo en silla de ruedas y electrodependiente.
Tras recibir los apoyos económicos de parte del Estado, hay algunas personas que optaron por la autoconstrucción de viviendas, siendo Fernando uno de ellos. “No cumplen con las condiciones para tener una persona con discapacidad”, explicó en entrevista con el portal de noticias Sabes.cl
En los últimos días la Región del Bíobío ha tenido un sistema de frontal, complicando aún más la situación de las personas damnificadas. “Me entró el agua por debajo de la lona, no me preparé por el tema de abajo, solamente por la lluvia. Esperemos que no siga el viento, porque el viento va a hacer tirar la lona”, declaró Sánchez.
Para Fernando lo más preocupante es la salud de su hijo. “Pueda resfriarse, porque él es de cuidados, es una persona electrodependiente, aparte de su problema de movilidad”.
A los habitantes de Lirquén no solo les preocupa la reconstrucción, sino el tiempo que deben esperar para poder llegar a tener una vivienda definitiva, cuando el otoño ya ha llegado a la región.
